Medir la masa muscular esquelética (SMM) y la masa magra (LBM) es esencial en salud y deporte. Pero, ¿son comparables los diferentes métodos y ecuaciones para medir estas masas? En nuestro estudio, comparamos tres métodos: la absorciometría de rayos X de doble energía (DXA), la bioimpedancia eléctrica (BIA) y diversas ecuaciones antropométricas, para evaluar su concordancia con DXA, considerado el método de referencia.
¿Qué estamos midiendo realmente?
Cuando hablamos de masa magra (LBM), nos referimos a todo lo que no es grasa no esencial, lo que incluye músculos, huesos, agua y órganos. Es sinónimo de masa libre de grasa (FFM) y corresponde al nivel molecular (nivel 2 de Wang). Por otro lado, la masa muscular esquelética (SMM) se refiere específicamente al tejido muscular (nivel 4 de Wang). Esta distinción es clave para interpretar los resultados de los distintos métodos de medición.
¿Qué hicimos?
Evaluamos a 262 sujetos físicamente activos, de los cuales 132 fueron hombres y 130 mujeres. Utilizamos tres métodos de medición: DXA, considerado el estándar de referencia; BIA y varias ecuaciones antropométricas que calculan tanto la masa muscular esquelética como la masa magra. Comparar estos métodos nos permitió analizar si podían utilizarse de manera intercambiable para estimar ambas medidas.
¿Qué descubrimos?
Al comparar los resultados, observamos diferencias claras entre la masa magra y la masa muscular esquelética. La masa magra tiende a proporcionar valores más altos que la masa muscular esquelética porque abarca un rango más amplio de componentes corporales, incluyendo huesos, órganos y fluidos corporales, mientras que la masa muscular esquelética se centra exclusivamente en el tejido muscular. Este comportamiento diferencial influye en la comparabilidad de los métodos de medición.
En general, la mayoría de los métodos y ecuaciones evaluados no presentaron concordancia entre sí. Sin embargo, algunas excepciones se destacaron. Al analizar grupos, encontramos buena concordancia entre DXA y la ecuación de Kerr (que utiliza el perímetro del muslo medio), así como las ecuaciones de Lee y Poortmans para la estimación de la masa muscular esquelética. En cuanto a la masa magra, tanto BIA como la ecuación de Lee mostraron buena concordancia con DXA.
En los análisis individuales, la única fórmula que demostró concordancia con DXA en la estimación de la masa muscular esquelética fue la de Poortmans. No se observó concordancia en los análisis individuales de la masa magra, lo que resalta la importancia de seleccionar el método adecuado dependiendo del tipo de masa que se desea medir.
Aplicaciones prácticas
Nuestro estudio demuestra que la mayoría de los métodos y ecuaciones no son intercambiables para medir la masa muscular esquelética y la masa magra. Es esencial que los profesionales seleccionen y mantengan el mismo método para garantizar un seguimiento preciso. Además, si se desea comparar los resultados con estudios previos o referencias, es crucial emplear el mismo método y ecuación utilizados en esos estudios.